“Ya nadie nos pide créditos para vivienda”
Lo evidente no se puede ocultar. La caída de la compra de viviendas es un hecho más que palpable. Las familias españolas han renunciado a la idea de tener un techo propio, con tal de no pagar una hipoteca que signifique aumentos de cuotas todos los meses.
“Ya nadie nos pide créditos para viviendas. Nadie se quiere hipotecar”, son las palabras de muchos directivos de entidades que desde hace tiempo ya han tomado medidas para evitar colapsos en el mercado hipotecario.
Los bancos y cajas de ajorro están preparados para lo peor: la gran caída de la demanda de hipotecas que puede radicarse en 2008. Un estancamiento sería la gota que colme el vaso de agua, y genere todo un tsunami financiero junto con la crisis del crédito y de liquidez, que ya tienen protagonismo en los mercados financieros.
Lo de las hipotecas viene dado por dos cosas en especial: la subida de los valores del Euribor y el estancamiento en la concesión de créditos en todas sus formas.
Esto ha llevado que las entidades se hayan lanzado al ruedo en una competencia feroz para ofrecer la “mejor hipoteca” y así paliar los efectos negativos de la recesión del crédito.
El año 2008 promete, pero no cosas muy buenas. Desde que se dio a conocer la crisis de las hipotecas basura en Estados Unidos, el mundo entero comenzó a temblar esperando lo peor. Muchos países son optimistas y ya toman medidas. Pese a todo, los efectos sentirán… mucho o poco, pero se sentirán.




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