Ley Concursal: insolvencias dan su mayor brinco en apenas tres meses
Apenas cerró el primer trimestre del año 2008 y ya las cifras sobre el endeudamiento por hipotecas igualan a la suma total de 2007. Es decir, que en lo que va de año el endeudamiento de las familias ha crecido de tal manera que han tenido que declararse insolventes para pagar sus creditos hipotecarios.
Esto se debe, en gran medida, a que los hipotecados cuentan con un herramienta a la que le sacarán mucho provecho en los próximos meses, si la crisis de las hipotecas continúa mantienen sus efectos en los mercados internacionales.
Se trata de la Ley Concursal que se puso en marcha en el año 2003, y contempla la posibilidad de suspender la ejecución de la hipoteca durante un año, en caso de que la persona se declare insolvente para pagar continuar pagando su vivienda.
Esto le da a las familias un “break” de un año para que puedan esperar a que su situación financiera mejore, y así retomar los pagos de su hipoteca.
En pocas palabras: el procedimiento de concurso individual de la Ley Concursal es la única vía que hasta los momentos existe para evitar la ejecución de la hipoteca. Además de ser la única estrategia legal, es la mejor forma de proteger la vivienda.
El concurso individual sólo brinda un espacio de un año para que la persona tome un respiro y pueda reiniciar el pago de su hipoteca posteriormente. Esta Ley Concursal no impide el pago total de la hipoteca, por el contrario, respalda el hecho de que el contratante deba cumplir con su compromiso, pero lo protege para evitar un posible embargo.
Sin embargo, pese a que esto suena como una solución infalible al pago de la hipoteca, el concurso individual genera otros muchos inconvenientes especialmente a la hora de su contratación.
Gastos en honorarios para los procuradores, abogados y administradores, son los que encabezan la lista. Los expertos recomiendan incluso ir a un acuerdo extrajudicial con el banco para evitar toda esta burocracia.




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