Hipotecas al alza, inmigrantes a los pisos patera

Aunque estadísticamente aún no ha sido cifrado por el Banco de España, el grupo más golpeado por la subida de las hipoteca, es el de los inmigrantes, en especial, aquellos que trabajan –irónicamente—en la construcción y que han quedado en el paro tras la caída de este sector.

Un bajo sueldo, sumado a una hipoteca en ascenso constate y las subidas de la inflación, ha provocado que muchos regresen a sus lugares de orígenes en España: los pisos patera.

No existe aún una base de datos que determine los inmigrantes que han llegado a estos extremos. No obstante, se puede deducir que la cifra es alta si consideramos que el 38,1% de los inmigrantes ya viven en casas propias, es decir, pagan una hipoteca, según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas.

En las últimas semanas los noticieros han dado espacio a las declaraciones de muchos extranjeros que hablan de cómo tuvieron que renunciar a una vivienda propia y regresar al modo de alquiler, debido a que no pudieron continuar con el pago de la hipoteca.

En muchos casos, los inmigrantes –al igual que muchísimos españoles– comenzaron pagando 800 euros mensuales por un piso propio. Actualmente, los montos pasan los 1.200 euros, mientras que sus sueldos apenas rozan el “mileurismo”.

Los pisos patera han sido duramente criticados por propiciar la explotación de los extranjeros, pero han sido la gran solución para quienes tienen que pagar un alquiler, pero barato, porque si bien las hipotecas han dando un salto cualitativo, los alquileres le han seguido muy de cerca.

Muchos inmigrantes han regresado con las mismas personas con las que vivieron cuando llegaron a España. Eso no sólo lo hemos visto en la televisión, sino también en la calle y se lo hemos escuchado decir a las personas que nos rodean.

¿Por qué los extranjeros son los más susceptibles? El Grupo i de asesoría inmobiliaria reconoce que “los inmigrantes van a ser uno de los contingentes más afectados por la actual crisis económica” lo cual va tener un gran peso “en su capacidad para adquirir una vivienda”.

Asimismo, destaca en declaraciones a un diario español que todo esto “se verá reforzado por el hecho de que gran parte de sus empleos dependen de la construcción, un sector sometido a un severo cambio de ciclo, lo que merma aún más su capacidad adquisitiva”.

Un ejecutivo bancario dijo en un medio impreso que “antes los inmigrantes no tenían nada, ahora deben miles de euros”. Esto es plenamente cierto. Pero más cierto es que la situación está totalmente generalizada. Por lo que también podemos decir: antes los españoles no tenían piso, ahora deben una hipoteca millonaria.

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