Los académicos reunidos en una mesa redonda organizada por el European Financial Planning Association coincidieron en que la crisis inmobiliaria en España podría durar cinco años más y que tendrá un costo de 400.000 empleos en este sector.
Los expertos aseguran que el tiempo que el país ha vivido de las "propinas" del sector de la construcción "se ha acabado", lo que provocará la disolución de muchos empleos, donde hasta ahora está contratada gran parte de la mano de obra inmigrante.
El “boom inmobiliario” ha descendido, en parte, por el aumento progresivo del valor de las hipotecas, que ha logrado mantenerse en la alza gracias al histórico aumento del Euribor, índice que determina el valor de la mayoría de las hipotecas en España.
El profesor de Teoría Económica de la Universitat de Barcelona, Gonzalo Bernardos, aseguró que la única salida de los promotores ante la crisis es "salir al extranjero" a construir, ya que en España el sector "ha tocado fondo".
El profesor de la UB manifestó que la solución pasa por la intervención de la Administración para intentar que "cuadren" la oferta y la demanda en el mercado, "en vez de construir viviendas de protección oficial", creando competencia "desleal".
Las nuevas viviendas salen al mercado con unos precios mucho más altos de lo estimado, ya que existe una amplia oferta. No obstante, la contracción de este mercado se ha hecho evidente por el alto coste de las hipotecas, pese a que el Euribor ha mostrado ligeros descensos en las últimas semanas.